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Por Alerce

Alerce está inspirado por principios cristianos. Concretamente, la Junta Directiva –integrada por un grupo de padres de las asociadas– confía la responsabilidad de la actividad formativa a la Prelatura del Opus Dei, institución que fundó san Josemaría Escrivá de Balaguer.

La finalidad del Opus Dei es la formación cristiana de personas de todas las edades y condición, con insistencia en el valor trascendente del trabajo bien realizado y de todas las actividades de la vida corriente. Tiene además una larga experiencia en labor formativa con la juventud. Su influencia en la Asociación se manifiesta en multitud de detalles grandes y pequeños: la seriedad y exigencia en el estudio personal, el afán de convivir en libertad, el aprendizaje de la solidaridad y el servicio a los otros, el orden, el optimismo, etc., que impregnan todas las actividades. Sin embargo, los aspectos organizativos o funcionales, corresponden a la Junta Directiva y al Comité de Gestión.

Toda esa labor formativa y educativa del Club se traducirá igualmente en muchos aspectos prácticos, grandes o pequeños: pensar en las demás, felicitar a la ganadora de un juego, dejar la habitación ordenada al acabar una actividad, no quejarse por las incomodidades que surgen en un campamento, vencer la timidez participando en un festival, o muchos otros detalles que son parte fundamental del ambiente que queremos que aquí se respire.

Otro rasgo propio de este espíritu es la atención personal e individualizada, con la que se procura que las chicas crezcan en todas las facetas de su vida, de acuerdo con el deseo de los padres. No sólo interesa que la chica sea una buena estudiante, o una buena deportista, o una persona que reza. Se trata de ayudarle en todos los aspectos de la persona: a ser una cristiana cabal, una persona de buen carácter, buena estudiante, con virtudes humanas bien arraigadas y profundos valores sociales.

Para lograr todo eso es decisivo que haya una buena coordinación entre la labor formativa de las monitoras y de los padres. Quizá unas y otros, por separado, no lograríamos alcanzar estas metas, pero trabajando en buena sintonía sí podemos hacerlo.

Josemaría Escrivá de Balaguer es conocido como “el santo de la vida ordinaria”. Escrivá fundó el Opus Dei –que significa trabajo de Dios-. El Opus Dei difunde el mensaje de que todos podemos encontrar a Dios en medio de las actividades cotidianas.